FaroLa muerte como una manera de tomar acción en la vida, Asociación El Faro 

“Nos encantan los nacimientos, por eso todos decimos ´Feliz día de la primavera´ y nadie dice ´Feliz dia del Invierno´. Lo que tenemos que entender es que no hay primaveras sin invierno. Sino muere el verano, el otoño y el invierno, no hay primavera”  Viviana Bilezker (Psicoterapeuta Humanista) 

 

Hace un tiempo atrás escuché un podcast donde estaba como invitada Viviana Bilezker hablando de la MUERTE (Sí, así con mayúsculas). Los primeros minutos quedé hipnotizado con sus palabras, ya que me llamó la atención que la presenten como una especialista en muerte y que venía a traer como premisa, romper el paradigma de tomar a la muerte como algo trágico y dramático.

 

No quise esperar más y fui en su búsqueda, ya que de una manera u otra, me hizo ver a la muerte de una forma que hasta antes no había pensado. Viviana es psicoterapeuta humanista y docente (Autoasistencia psicológica, modelo del Dr Levy), formada en cuidados paliativos y especialista en comunicación con personas que viven con demencia. Desde el 1992 Viviana desarrolló el Modelo de Acompañamiento de EL FARO en la asociación civil que lidera.

Lic. Viviana Belizker, especialista en final de vidaLic. Viviana Belizker, especialista en final de vida

 

LA MUERTE: UN GRAN MISTERIO

Creo que para comenzar a entender el fenómeno de la muerte es preguntarse primero que representa. Viviana, quien ya lleva más de 30 años trabajando en final de vida, saca polvo al concepto y revela: “La muerte es un gran misterio porque es parte de la vida (…) Hay muchos interrogantes de dónde venimos, quienes somos y hacía donde vamos”.

 

“La muerte es un fenómeno natural observable y una experiencia personal subjetiva ya que está cargada de nuestras creencias, nuestras emociones, de nuestra cosmovisión (…) Lamentamos que la muerte sea un tema tan tabú, porque nos perdemos de aprender mucho sobre ella”, explica Viviana.

 

En diferentes partes y culturas del planeta la muerte es vista de manera diferente. Por ejemplo en México se celebra el Día de los Muertos, la arqueología ha ayudado a saber que la práctica de ofrendar y que el muerto no se fuera solo (sino con alimentos, armas y riquezas), era algo común desde hace miles de años en diferentes sociedades prehispánicas. Las ofrendas y los altares (llamado Altar de Muertos) son muy frecuentes, y ese día se celebra de una forma muy diferente. La jornada es toda una fiesta en el país y se realizan. Por otro lado los budistas, la vida no acaba con la muerte. La persona se reencarna en otra vida y debe aprender en cada vida, lecciones para ir mejorando hasta llegar a ser un ser puro espiritual, que se ha ido perfeccionando a través de esas diferentes vidas. Según la visión budista, la vida es eterna. Ya que atraviesa sucesivas encarnaciones, la muerte no se considera tanto el cese de una existencia como el principio de una nueva. Para los budistas el fenómeno de la trasmigración es obvio, así que la muerte es necesaria.

Día de los muertos, MéxicoDía de los muertos, México. 

La psicoterapeuta explica que “En todo el planeta y en las culturas originarias la relación de la vida con la muerte es un vínculo vivo. En nuestra cultura occidental tenemos ciertos valores donde la muerte complica esas preferencias“.

 

¿POR QUÉ NO ACEPTAMOS LA MUERTE COMO ALGO NATURAL?

En este punto, Viviana cuenta al detalle que nos sucede en nuestra psiquis cuando las cosas suelen finalizar: “Primero porque no nos gusta aceptar que las cosas terminen, nuestra ignorancia no tiene en cuenta que todo lo que comienza (nace) tiene un fin (muerte). Recortamos de nuestra vida todo aquello que no nos gusta“.

 

En momentos de la vida, nos enfrentamos a enfermedades que puedan ponernos cara a cara con la muerte y que, en la mayoría de los casos, pensamos en al menos un momento en “¿me voy a morir?“. “Cuando una persona recibe un diagnóstico de una enfermedad como Cáncer, un problema cardíaco severo o un resultado de una enfermedad que suele ser incompatibles con la vida, ya la muerte se nos cruza por la cabeza. Enseguida repulsamos la idea y nos enfocamos en curarnos. Sí pidiéramos hacer las dos cosas al mismo tiempo (buscar maneras para curarnos y contemplar la muerte) ya estaríamos entrando en una suerte de apertura a la realidad que nos toca vivir en ese momento”, aclara Bilezker.

Médico y pacienteLos diagnósticos de enfermedades suelen ponernos de cara a pensar en la muerte.

La especialista en final de vida, trabaja con un gran equipo de acompañantes y profesionales que revelan que, las personas adultas mayores, suelen ser quienes más piensan en el proceso de llegar al final de sus vidas de una manera “armónica”. La directora de la Asociación Civil El Faro dice: “Tenemos que destinar tiempo también en lo que es ´fin de vida´, ver si tenés asuntos pendientes, si te queda algo por ordenar, sí hay algo que te gustaría decir o hacer (…) El paso del tiempo es una invitación a pensar en la muerte. A muchas personas mayores se les cruza constantemente el tema de la muerte pero no tienen con quien hablar o temen decirlo porque los pueden diagnosticar con una depresión“.

 

¿NADIE SE QUIERE MORIR?

Hace meses atrás el caso de una colombiana puso en agenda de la salud, la muerte asistida y desde el periodismo escribíamos notas especiales sobre el debate ético que se disputaba entre la vida y la muerte. La mujer tuvo que iniciar un proceso de lucha legal para poner fin a su vida tras padecer ELA. Desde el Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales desde la ciudad de Medellín, tras meses de lucha, informaron que “Martha Sepúlveda accedió a la eutanasia y murió de acuerdo con su idea de autonomía y dignidad…Partió agradecida con todas las personas que la acompañaron y la apoyaron, con quienes oraron por ella y tuvieron palabras de amor y empatía durante estos meses difíciles”.

Martha SepúlvedaMartha Sepúlveda solicitó la muerte médicamente asistida en Colombia.

En relación a ello, la especialista en final de vida explica: “No es lo mismo querer morir que necesitar morir. Hay personas que están en un alto nivel de deterioro, sufrimiento físico y emocional y dicen: ´Basta de tratamiento, basta de dependencia, llegó mi momento´. Esto abre la puerta para hablar de la muerte médicamente asistida o suicidio asistido. Ahí es cuando nos preguntamos si la sociedad puede poner límites a la libertad individual de elegir sobre nuestras propias vidas“.

 

La muerte es parte de la vida… La vida contiene infinitos procesos de nacimiento y muerte. Por ejemplo en nuestro cuerpo nacen y mueren células todos los días de nuestra vida; en nuestra vida psicológica, nacen y mueren etapas, proyectos, vínculos, deseos varias veces en la vida (…) A los nacimientos y muertes en nuestras vidas no les ponemos esos nombres sino decimos: ´empecé´, ´terminé´”, explica Viviana.

 

PROYECTO EL FARO

El Faro es un proyecto social y un espacio libre de prejuicios en donde podamos hablar, pensar e intercambiar experiencias sobre la muerte. Aspiramos a buscar un cambio en la cultura y en la relación con la muerte.

FaroEl Faro es el lugar donde especialistas trabajan para acompañar procesos de final de vida.

 

La asociación civil tiene dos grandes proyectos:

Death Cafe

El Death Cafe fue desarrollado en 2011 por su fundador Jon Underwood y Sue Barsky Reid, basándose en las ideas de Bernard Crettaz, un sociólogo suizo director de la Sociedad de Estudios Tanatológicos de la suiza Romance y que en 1989 constituyó los Cafe Mortel.

 

El primer Death Cafe se realizó en Septiembre de 2011 al este de Londres. A partir del éxito de esa iniciativa se configuro una “franquicia social” del Death Cafe en el Reino Unido, EEUU y posteriormente se globalizó gracias a la presencia de las redes sociales.

 

EL FARO ha sido pionero en la realización del Death Café en Latinoamerica. El primer Death Café tuvo lugar el 4 de septiembre de 2014 y desde entonces hemos realizado más de setenta encuentros.

 

La dinámica de Death Café consiste en una merienda compartida en la que se conversa libremente sobre todos los temas y aspectos inherentes a la finitud. No es un grupo terapéutico. Es un libre intercambio entre personas que co-crean el contenido y el ánimo de cada encuentro.

 

La vida en un año

Inspirado en Un año para vivir, legado de Stephen Levine (1938-2016). Un grupo se reúne durante un año con el compromiso de vivirlo con conciencia de finitud. Doce encuentros (uno al mes) para un viaje de intercambio de experiencias, reflexiones, decisiones.

 

A partir de tareas propuestas, ejercicios, meditaciones, lecturas, películas, se va desplegando un recorrido vivencial, único para cada grupo. No es un curso, es una experiencia generada en común, guiada por dos facilitadoras.

 

Mirá la entrevista completa acá:

Viviana nos invita a pensar en la muerte de una manera diferente. Nos da a entender que “Pensar en la muerte nos enseña a vivir” y que si no tuviéramos el límite de la muerte postergaríamos hasta el infinito cualquier asunto de la vida.

 

Es así que para finalizar la entrevista, la especialista en muerte respondió nuevamente a la pregunta que realicé al iniciar la nota: ¿Qué es la muerte?, a lo que ella con una esbozada sonrisa, respondió: “La muerte es una gran maestra”.

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