Maria Cristina Terzaghi, profesora de Historia del Arte en la Universidad Roma Tre, es una de las mayores expertas mundiales en Michelangelo Merisi (1571-1610), conocido como Caravaggio. Lleva casi veinte años estudiando al maestro del Barroco, con diversas obras publicadas. Es la autora del primer informe científico publicado sobre el ‘Ecce Homo’ que, hace ahora un año, se puso a la venta en la casa de subastas Ansorena de Madrid por un precio de salida de 1.500 euros. Retirado de la subasta al ser declarado Bien de Interés Cultural, podría haber superado los 100 millones de euros si se hubiera podido vender en el mercado internacional. La profesora Terzaghi, que sigue estudiando el ‘Ecce Homo’, vuelve a Madrid para

 ofrecer una conferencia sobre el cuadro ‘Salomé con la cabeza del Bautista’, que ahora se muestra en el Palacio Real de Madrid. Será el próximo martes 15 con el título ‘Caravaggio hoy: certezas e interrogantes’. Antes de viajar a Madrid, ha hablado para ABC.

—Usted hizo el primer informe científico sobre el ‘Ecce Homo’, y aún lo sigue estudiando. Un año después, ¿qué es lo que más le sigue llamando la atención de este cuadro?

—Caravaggio es siempre innovador. El descubrimiento de esta obra nos ilumina sobre la carrera artística del maestro y nos hace entender una forma extraordinaria de representar el tema del eccehomo. Esto supone una gran novedad. Es interesante también que arroja más luz sobre el gusto de la preferencia de España por las obras de Caravaggio, que fue muy temprano. Los estudios demuestran ahora que el primer país europeo al que se exportaron las obras de Caravaggio fue España.

—Nadie ha contestado su estudio y nadie ha dicho que no sea un Caravaggio. Durante este año, ¿qué repercusión ha tenido el descubrimiento en la comunidad científica que determina la autenticidad?

—De momento, el problema del ‘Ecce Homo’ es que muy pocos historiadores del arte han podido verlo. Además, el cuadro no ha sido todavía limpiado y restaurado. Necesita ser analizado con instrumentos científicos. Sé que ya todo se ha movido en esa dirección, así que podremos apreciar los resultados de una restauración, que será fundamental. Naturalmente, cuantas más personas entren en contacto con la pintura, la vean y la estudien, más podremos avanzar con la investigación.

—El descubrimiento del Caravaggio causó sensación. ¿Cuáles han sido en este año las repercusiones en el mundo del arte?

—Hay un problema de método. Lo que sucedió es que el descubrimiento se produjo en un santiamén, es decir, muy rápido, al ritmo de los artículos en la web. El único artículo publicado en una revista científica fue el mío. Esto ha motivado que los historiadores del arte empiecen a cuestionar las propias herramientas de difusión de la investigación y se haya abierto un debate sobre ello.

—¿Por qué todavía no ha llegado la atribución de la pintura por parte de la comunidad científica?

—Esto es muy apremiante porque, en primer lugar, en los años inmediatamente a continuación de la muerte de Caravaggio era muy difícil distinguir los originales de las copias; y luego porque hoy, desafortunadamente, también hay muchos intereses económicos involucrados. Por eso, es aún más difícil poner en marcha todas las herramientas objetivas de investigación sin que el mercado intervenga. Pero esto siempre ha sido así con las obras de Caravaggio desde hace décadas..

—Cuando se complete la investigación del ‘Ecce Homo’, ¿nos sorprenderá o se tendrán que reescribir algunos capítulos sobre Caravaggio?

—Seguro que nos volverá a sorprender. La investigación sobre este cuadro aún no ha terminado. Yo misma sigo indagando, porque aún no conocemos cuál fue la primera procedencia del cuadro, para quién lo pintó Caravaggio. Podemos trazar la historia desde 1657 en adelante, desde el conde de Castrillo [el virrey de Nápoles García Avellaneda y Haro II, que lo llevó a España]. Pero no podemos retroceder más con certeza. Todavía queda mucho por trabajar.

—Hay unas 60 obras autentificadas de Caravaggio en el mundo. ¿Pueden aparecer otras?

—No excluyo que surjan otras pinturas de Caravaggio. Al igual que apareció esta, podría surgir alguna más y obviamente traer nuevos conocimientos al catálogo de la carrera del artista.

—Usted define a Caravaggio con dos palabras: «Verdadero y humano». ¿Se ajusta esta definición al ‘Ecce Homo’ de Madrid?

—Estoy plenamente convencida de que ésta es una de las obras más conmovedoras de Caravaggio por la presencia dominante de la figura de Cristo, tan humana y diferente a los otros dos personajes. Esta es una representación extraordinariamente humana de ese momento de la Pasión de Cristo. Y luego, por supuesto, está el realismo, el naturalismo con el que se construye toda la composición.

—El ‘Ecce Homo’ y ‘Salomé con la cabeza del Bautista’ son dos de los cuatro caravaggios que se conservan en España. ¿Cuáles son sus características?

—’Salomé’ es también una de sus obras maestras. Aquí todavía tenemos mucho color como en los cuadros romanos. No es tan dramático como en la última época. Pero en todo caso el tema de la luz y la sombra es muy fuerte, porque, según nos cuentan las fuentes, Caravaggio pintaba en una habitación completamente a oscuras y recibía la luz solo de arriba. Este era su sistema romano. En relación con Nápoles, tenemos que ver dónde tenía el taller. Probablemente hubo otras situaciones. Pero su técnica es siempre la del drama con la construcción del cuerpo de la figura a través del contraste de sombra y luz.

—El maestro del Barroco es hoy el pintor antiguo más famoso. ¿Por qué existe una especie de ‘caravaggiomanía’?

—En comparación con otros artistas de su tiempo como Rubens, por ejemplo, o incluso el mismo Velázquez, que también eran grandes artistas, Caravaggio tiene una mayor capacidad mediática. En mi opinión, hay también un enfoque diferente del ser humano. Velázquez y Rubens –especialmente el primero, que es un pintor extraordinario– pinta sobre todo la humanidad de la Corte y es menos universal que Caravaggio.

—¿Qué características hacen de Caravaggio un pintor actual, una estrella del arte mundial hasta el punto de ser el pintor más buscado en los últimos decenios?

—Hay pintores históricos; algunos son gigantes extraordinarios, pero de alguna manera limitados a su tiempo. En cambio, Caravaggio siempre cruza las barreras del tiempo en el que produjo sus pinturas, por lo que uno siente inmediatamente que sus cuadros son contemporáneos. Tampoco hoy, en el 2022, tenemos que hacer ningún esfuerzo para apasionarnos por las obras de Caravaggio. Él capta los matices psicológicos y emocionales propios de lo humano y por eso es universal. El éxito de Caravaggio en el mundo actual no es una construcción mediática. Es un artista que toca cuerdas que otros no llegan a tocar.

La entrada Terzaghi: «Aún investigo el ‘Ecce Homo’ del Caravaggio de Madrid, una de sus obras más conmovedoras» se publicó primero en Cultural Cava.