Celulares Celulares sin internet, son tendencia entre los jóvenes.

El celular vivió su época de oro en la transición entre el siglo XX y el XXI hasta que en 2007 todo cambió. Apple no inventó el smartphone pero la llegada del iPhone cambió la industria para siempre y los pequeños teléfonos móviles con teclas físicas y pantallas de baja resolución comenzaron a desaparecer. En la superficie parecía un cambio tecnológico pero en realidad estábamos ante el nacimiento de un fenómeno cultural: la hiperconexión a internet y la vida en redes sociales, todo en un dispositivo de bolsillo.

 

A pesar de las grandes ventajas de contar con una “caja de herramientas digital”, como lo es un smartphone, muchas personas viven agobiadas por la cultura de las redes sociales y la comunicación impersonal a través de las apps. Por eso no sorprende realmente que haya quienes busquen una forma de desconexión para vivir sin ansiedad.

 

Así, nace ahora el concepto de “tonto”. Es decir, hay un teléfono tonto -conocido como dumbphone- porque también hay uno inteligente al que conocemos como smartphone. Los dumbphones en realidad no son tontos pero su denominación sirve para distinguirlos de los teléfonos actuales. Son los viejos celulares que servían para enviar sms y también algo que hoy casi suena extraño: hacer llamadas telefónicas.

 

Los celulares tontos no cuentan con conexión a internet, no poseen redes sociales y su batería dura semanas. Sus funciones están reducidas a unos pocos servicios y su tamaño suele ser pequeño. La principal razón por la que muchos abandonan el smartphone y pasan al dumbphone es para vivir menos tiempo conectado.

 

Doku señala que el relanzamiento del teléfono Nokia 3310 en 2017, un celular que fue un éxito en el 2000, es lo que alentó al resurgimiento. Nokia, la empresa finlandesa que reinó entre 1998 y 2010, cayó casi en el olvido con el auge de los smartphones. Y aunque actualmente vende teléfonos inteligentes con sistema operativo Android, no ha dejado totalmente de lado sus famosos modelos de “celulares tontos”.

 

En 2017 lanzó una nueva versión del Nokia 3310. Lo dotó de una mejor pantalla y moderno diseño pero con las limitaciones típicas de un dumbphone. Eso sí, el famoso juego de la viborita -o Snake- seguía vivo y mejor que nunca.

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