Hijo del kiosquero asesinado. Foto: NA.Nicolas Sabo habló de la sentencia del asesinato de su padre. Foto: NA.

Nicolás Sabo, hijo del kiosquero asesinado durante un robo en su local de Ramos Mejía, reveló cómo se sintió al escuchar la sentencia que condenó a prisión perpetua al homicida de su padre, Lendro Daniel Suárez. “Cuando escuché la condena me salió llorar, fue como salir campeón”, describió el joven.

Nicolás confirmó que la rapidez de la sentencia fue gracias a que el caso salió en los medios y se hizo público. “Hay familias que hace años están buscando justicia, en nuestro caso tuvimos que esperar nueve meses”, relató.

La resolución del caso se conoció a través de Zoom, cuando los magistrados Diego Burgueño, Arturo Gavier y Lucila Pacheco dieron su veredicto luego de los alegatos del fiscal del juicio, Sergio Alejandro Antín. 

 

“Era muy querido”

Nicolas describió que su papá , Roberto Saboera, era muy querido en el barrio y mucha gente se solidarizó con él. Respecto al juicio en el que condenaron al homicida de 30 años, reveló: “Intenté que Suárez me fuera indiferente, no le dirigí ni la mirada”.

Asimismo, lamentó que no se hayan tomado medidas para evitar la muerte de su papá, ya que precisó que “en redes sociales y desde la cárcel, Suárez ya estaba avisando que iba a salir con ´sed de sangre´”.

Además, indicó que “todos los días viene gente al kiosco” a darles fuerza y lamentó que más allá que en los alrededores del local “hay más policías”, no ocurre lo mismo en todo Ramos Mejía.

“En nuestra cuadra hay más policías, pero en Ramos Mejía sigue todo igual o peor. Tuvimos una reunión en su momento con el intendente de La Matanza (Fernando Espinoza) y se agradece el gesto, pero habría que cambiar algunas cosas”, evaluó. Por último, aseguró que la familia continúa con el comercio que atendía Roberto Sabo: “El kiosco nos sigue dando de comer”. 

El crimen

El asesinato de Nicolás Sabo ocurrió el domingo 7 de noviembre de 2021. Lendro Daniel Suárez y una adolescente de 15 años llegaron hasta el kiosco a bordo de un remis que tomaron en Ciudadela. Armado con una pistola semiautomática calibre 7.65 y un revólver .22, el imputado le robó 10 mil pesos al comerciante y le disparó cuatro tiros.

Para los jueces, Suárez fue hallado culpable de los siguientes delitos: homicidio criminis cause con la participación de una menor de edad, robo calificado por el uso de arma de fuego y portación ilegal de arma de fuego de uso civil y de guerra.

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