El mejor whisky del mundo
Ricardo Satulovsky. Foto: Clarín.

En una entrevista en Clarín, Ricardo Satulovsky contó que todo empezó por querer tener un hobby luego de jubilarse. Con tres décadas siendo médico cirujano, algo le decía que tenía que buscar otras motivaciones. Así, primero surgió la cervecería artesanal en 2004, en 2011 los primeros malteos y ya en 2015 las primeras destilaciones de un whisky single malt que tiene la particularidad de hacerse con todas materias primas provenientes del lugar donde vive, Carlos Casares.

 

“Hoy el 90% del tiempo estoy con la cabeza en la destilería y un 10% lo dedico a curar gente”, responde Satulovsky al justipreciar sus días, placeres y obligaciones. Y sigue: “Al haber pasión como la que tengo hoy por el whisky, y compromiso, le podés dedicar todo el tiempo que te sea posible, no sólo físico, sino mental, siempre estás pensando qué cosas hacer para mejorar”.

 

Se mudó junto a su mujer, también médica, en 1995, ya que, en La Plata había demasiados médicos por habitante. Empezaron a buscar algún lugar del interior para asentarse y ejercer la profesión. “Así llegamos a Carlos Casares en 1995, y me encontré haciendo medicina en una comunidad de corte muy agrícola”, relató.

 

“Hacer 37 años lo mismo cansa y cuando se iba acercando la fecha de mi retiro empecé a buscar algún proyecto”, contó. Así empezó con la cerveza artesanal, luego la elaboración de malta y terminó con la destilación de whisky, siempre con la idea de hacer todo el proceso, desde la búsqueda de la cebada de calidad en el campo hasta el embotellado. Un producto de punta a punta y con insumos locales.

 

 

“Lo que no se logra en el campo, no lo mejorará una barrica”, dicen. “Siempre nos hemos esforzado por darle calidad al whisky desde la cebada producida en el mismo partido de Carlos Casares que nosotros tratamos con buenas prácticas y un fino proceso de elaboración”, contó Satulovsky, para quien, “elaborar tu propia materia prima le asigna identidad única a tu producto, podés diferenciar el whisky Casares de cualquier otro”.

 

“En algún momento Carlos Casares, (una ciudad de 25.000 habitantes), fue conocida por Roberto Mouras (N de la R: el recordado piloto de Turismo Carreteras ya fallecido); después por (Gustavo) Grobocopatel, cuando empecé a hacer esto, uno de mis objetivos era que conozcan a Carlos Casares por el whisky, y hoy, esto, está empezando a suceder”, contó Satulovsky. Y agregó: “Ser embajador del pueblo es un orgullo, mi meta es sacar el mejor whisky del mundo”.

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