Para la artista cubana Tania Bruguera (La Habana, 1968) el año 2021 ha sido duro. Durante meses ha vivido en arresto domiciliario de facto, vigilada las 24 horas del día por agentes de la Seguridad del Estado cubano. El motivo, encabezar algunas de las iniciativas promovidas por el mundo de la cultura contra la falta de derechos y libertades en la isla, como la manifestación del pasado 27 de noviembre ante el Ministerio de Cultura que alumbró el movimiento 27-N, que han llevado de cabeza al régimen cubano en el último año.

Hace unas semanas, la artista abandonó Cuba para incorporarse como profesora titular –en el departamento de teatro, performance y nuevos medios–, en la Universidad de Harvard, en

 Boston, tras negociar la liberación de 26 presos políticos. Desde EE.UU., Bruguera, perseguida y víctima de campañas de acoso en los medios oficialistas y en las redes sociales cubanas, confiesa a ABC sentirse «feliz» tras conocer la concesión del premio Velázquez de Artes Plásticas de este año. «El ministro me llamó hace una hora y pensé que era una broma», confiesa por teléfono desde Estados Unidos.

La artista, incómoda para el poder cubano desde hace décadas, ha sido reconocida, según el acta del jurado, por «su activismo performativo riguroso y especialmente atento a las dinámicas contextuales socio-políticas. Se ha valorado su revisión de las modalidades del arte de la conducta que suponen una dinámica de participación y cuestionamiento de los modos tradicionales de comportarse en el espacio público».

‘El peso de la culpa’ (1997). Se presentó en la Bienal de La Habana: lleva encima el cuerpo de una oveja muerta para evocar el suicidio en masa de indígenas cubanos comiendo tierra – ABC

El galardón le llega cuando el mundo del arte vive un serio enfrentamiento con el poder en Cuba, con importantes líderes culturales encarcelados –Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo Osorbo– u obligados a exiliarse –Hamlet Lavastida–. Para Bruguera, recibir este premio supone «un gran orgullo, porque estoy en una lista de artistas muy respetados. Con algunos he estudiado y otros son mis amigos, como Antoni Muntadas, Doris Salcedo, Cecilia Vicuña… Personas a las que quiero y admiro muchísimo», señala.

Asegura que, por este lado, es «un honor», pero, por otro, es «la mejor respuesta que le podemos dar los artistas independientes cubanos al Ministerio de Cultura de Cuba, que nos ha abandonado, nos ha difamado y nos ha violentado hasta físicamente. Y ha colaborado con el Ministerio del Interior en la represión que hemos sufrido los artistas cubanos», subraya. «Esto es un reconocimiento no solo a mi carrera y a mi trabajo, sino a todos los artistas independientes en Cuba ahora mismo».

'Autosabotaje’ (2009). Conferencia-performance en París y Venecia: tomó una pistola, puso una bala, dio una vuelta al tambor, apuntó a su sien y apretó el gatillo en cada pausa
‘Autosabotaje’ (2009). Conferencia-performance en París y Venecia: tomó una pistola, puso una bala, dio una vuelta al tambor, apuntó a su sien y apretó el gatillo en cada pausa – ABC

En su opinión, este galardón demuestra también que ya el Gobierno de Cuba no tiene ese peso, «y los tentáculos que tenía en la arena internacional se le están quedando cortos y ya no puede influir como hacía antes en premios, festivales y eventos». La artista denuncia que el Gobierno cubano, a través del Ministerio de Cultura y de personas muy específicas de este ministerio, «ha usado su influencia para quitar de concursos internacionales películas independientes y contratos a artistas de cine para dárselos a otros que son afines al Gobierno…» Ella misma ha sufrido, en primera persona, estas maniobras represivas. «El director del Museo de Bellas Artes de Cuba, Jorge Fernández, fue a Alemania a hablar con el director de un museo para que no me hiciera una exposición personal». Acciones que demuestran la represión que ejerce el régimen dentro y fuera del país contra los creadores que disienten públicamente de sus políticas.

«Este premio demuestra que hay un cambio no solo geopolítico sobre la influencia del Gobierno, sino que los artistas cubanos hemos llegado a una madurez profesional que nos permite tener también influencia en la arena internacional. Tal vez si este galardón me lo hubieran dado hace cinco años, el Gobierno cubano se hubiera metido para pedir que no me lo dieran. Ahora eso no es así. Eso dice mucho de la debilidad que tiene este Gobierno en Cuba», afirma con cierta satisfacción Bruguera al ver que las iniciativas realizadas por el mundo de la cultura en Cuba –la más reciente, el boicot a la XIV Bienal de La Habana, que comienza el próximo día 12– han tenido eco fuera de la isla.

‘Bruguera: 10.148.451’ (2018) La sala de turbinas de la Tate Modern (Londres) acogió esta performance: el calor de los cuerpos desvelaba el retrato de un joven inmigrante sirio
‘Bruguera: 10.148.451’ (2018) La sala de turbinas de la Tate Modern (Londres) acogió esta performance: el calor de los cuerpos desvelaba el retrato de un joven inmigrante sirio – ABC

«Lo que está pasando ahora mismo es una revolución de los artistas. Todo empezó cuando se plantaron ante el Ministerio de Cultura. Yeso ha seguido. Los artistas seguimos activados dentro y fuera de Cuba. Seguimos trabajando por la libertad de Cuba. Yseguimos inspirando a otra gente y a otra partes del país a sumarse a un movimiento que no tiene vuelta atrás». Bruguera, que se formó en La Habana y en el Instituto de Arte de Chicago, goza de una amplia y prestigiosa trayectoria: ha participado en la Documenta de Kassel y en las bienales de Venecia, São Paulo y Shanghái, entre otras; así como ha colaborado con centros de arte como la Tate Modern de Londres. La artista, que ha desarrollado su trabajo en el campo de la performance, es una firme defensora de la intervención del arte en la sociedad y de su poder transformador.

En cuanto a cómo va a gastar la dotación del premio, 100.000 euros, la artista lo tiene claro. «Voy a hacer lo que he hecho siempre con todo mi dinero: lo voy a invertir en promover el arte independiente cubano, en producir obra, en dar premios a los jóvenes creadores independientes cubanos, como hemos hecho desde 2015 en Instar (Instituto de Artivismo Hannah Arendt, fundando por ella), donde tenemos premios de historia, para una historia diferente de la revolución; de artes visuales, de cine, incluso tenemos un premio de emergencia para los artistas que están en peligro o en situaciones vulnerables», detalla.

Si bien Bruguera tiene un contrato de cinco años como profesora en Harvard, manda un aviso al Gobierno cubano: «Regresaré a Cuba, que ni se crean que me voy a quedar aquí cinco años sin volver a Cuba».

La entrada Tania Bruguera: «Este premio es la mejor respuesta al Gobierno cubano que nos difama» se publicó primero en Cultural Cava.