Semanas atrás, Juana Repetto fue madre por segunda vez. La actriz dio a luz a Belisario, fruto de su amor con Sebastián Graviotto a partir de un parto respetado. Desde que se enteró que estaba embarazada nuevamente, la hija de Reina Reech sabía que su llegada al mundo iba a ser completamente distinta a la de Toribio, y así lo explicó a través de sus redes sociales.

Relato de parto, Parte 1. Tengo que hacer una intro (larga) para ponernos en contexto.
Toro nació en la semana 42 post inducción (goteo, oxitocina sintética). Lo que en principio sería un ‘parto sin intervenciones’ empezó con una intervención. Súper necesaria, en un ámbito amigable, muy respetado, luz tenue, música, ricos aromas, ducha disponible, pelota, tela, recursos mil y muy buena onda”
, escribió Juana en su posteo de Instagram para recordar la llegada de su primer bebé, quien nació a partir de un tratamiento de inseminación artificial.

Fue un parto hermoso, súper respetado, pero también bastante intervenido. Inducción, peri y antibióticos (estreptococo positivo). Si bien tengo un recuerdo divino y para mí fue un re lindo nacimiento y lo mejor de mi vida, siempre me quedó una heridita por no haber podido tener mi tan deseado parto sin intervenciones“, indicó sobre sus deseos.

Fue en ese entonces que narró que para el segundo embarazo no tuvo dudas en buscar nuevamente “un nacimiento lo más natural posible, como fueron siempre los nacimientos hasta que se empezaron a anteponer intereses personales, de las instituciones, de algunos profesionales y culturales“. “Busqué un equipo con el que tenía asegurado un acompañamiento en estas condiciones. De entrada les comenté mis deseos para este nacimiento y fluyó todo divinamente ya que pregonan por nacimientos de este tipo“, manifestó. 

¿Mi único miedo? Que el trabajo de parto no se desencadene y necesitar inducción, otro estrepto positivo, tener que recurrir a la institución, etc.. Temía mucho repetir la historia y que una intervención me fuera llevando a la otra”, reveló.

“Si bien utilicé todos los recursos y me preparé mucho emocionalmente para que todo se de naturalmente, ese fantasma estaba. Vale aclarar que este equipo me sacó muchos miedos ya que aunque necesitara antibióticos o inducción, no sería de la misma manera que mi primera vez“, agregó convencida.

A la semana 40, Juana relató que estaba con casi 4 de dilatación pero sin contracciones de parto. Ese día fue que nació Belisario y la figura del espectáculo prometió al final de su posteo contar otro día con mayor detalles cómo fue aquel momento. “Continuará”, cerró.

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